El nuevo triunvirato

En una oficina muy bien decorada, en un sótano oscuro y fuertemente protegido de la discoteca de moda, se encuentra uno de los "despachos" donde el Neo Triunvirato mueve los hilos de la ciudad.

Leo Giovanni es un poderoso empresario. Posee varias empresas propias y acciones en otras muchas empresas. La mitad de los negocios de la ciudad le pertenecen. Tiene contactos con la mafia italiana gracias a su familia.
Le gusta vestir elegantes trajes italianos y tiene unos modales muy educados.
Lo Cheng es un gordo seboso que se pasa el dia comiendo poyo frito. Antaño era uno de los jefes de las triadas, pero decidió cederle el puesto a su hermano. El controla las bandas de la ciudad, las cuales se encargan de realizar el trabajo mas sucio. Tiene fama de ser un gran estratega.
Yuri Kurilenko es el mas joven. De aspecto siniestro y cubierto de piercings, desde muy niño ha sido considerado un genio de la informática. Oficialmente posee una empresa de informática, extraoficialmente posee varios negocios clandestinos en Internet y tiene un grupo bien entrenado de hackers que se encargan de hacer delitos y fraudes informáticos.
Ademas, Kurilenko también posee contactos entre la mafia rusa.

Estos tres individuos controlan la ciudad, moviendo los hilos a su antojo.

Un hombre aparece en el umbral de la puerta con abrigo de cuero negro y una larga melena negra. Avanza unos pocos pasos y se para a 3 metros de la enorme mesa tras la que se sienta el triunvirato.
- ¿Llevaste a cabo tu objetivo? -hablo el individuo trajeado
- Si
- ¿Te dijo algo el? -pregunto la chillona voz del obeso chino.
- Lo intento, pero no le di tiempo.
Mientras los tres hombres hablaban, el mas joven seguía tecleando en su portátil, como ajeno a aquella conversación.

- ¿Algo extraño que desees reportar? -volvió a preguntar Giovanni
- Con su ultimo aliento envio un mensaje de correo electrónico. Creo que era algo importante,
- Me encargare de eso -contesto el joven de los piercings
- ¿Algo mas?¿algo que te llamara la atención?
- Parecía un desequilibrado. Tenia empapeladas las cuatro paredes de las habitaciones con dibujos y datos extraños.
- ¿Viste claramente alguno de esos dibujos?
- Si, eran bichos raros con forma humanoide y también había muchos símbolos extraños. Debía estar pirado
- Comprendo -musito Giovanni- Bien, la mitad en metálico y la otra mitad en tu cuenta privada, como siempre. Jason te pagara a la salida. Puedes retirarte.

Tras la despedida, los tres jefes maquinaban en susurros sus siguientes acciones.

0 comentarios:

Publicar un comentario