Había estudiado informática en las mejores universidades, era un genio con los ordenadores con un talento innato. Trabajaba de Freelance para empresas importantes, era muy solicitado por su talento.
Las horas muertas se las pasaba jugando al Age of Conan, se tiraba horas en su silla giratoria, a oscuras, comiendo pizzas y bebiendo Coca-Cola y dejándose la vista en la pantalla del ordenador.
Una noche, estaba tranquilamente jugando con su personaje cuando le susurro en el juego un tal Asmodeo, llamándolo por su nombre de pila.
"¿Como es posible que sepa quien soy?" Pensó, y lo primero que hizo fue solicitar información al juego sobre el jugador: "Jugador no encontrado".
"Saben quien eres" otro mensaje del tal Asmodeo en su pantalla. "Van a por ti".
Sus menajes preguntándole no recibían contestación. Escaneo sus puertos para saber si tenia algún infiltrado o para hallar la ip del jugador que le estaba hablando. Nada, no existía.
"Corre" otro mensaje. "Ahora!!"
Y de repente, un apagón en todo el edificio. todo dejo de funcionar. Algo salto en su cabeza, como un interruptor de pánico le obligara a ponerse alerta y echo a correr. Salio de su casa, donde el pasillo del edificio solo estaba alumbrado por las luces de emergencia.
Escuchaba fuertes ruidos en los pisos de abajo y como se acercaban a el. Sonaba como si fueran muchos y grandes.
Como los ascensores no funcionaban corrió escaleras arriba.
Al subir dos pisos se detuvo en uno de los pasillos de las plantas, los sonidos habían cesado. Parecía que la corta persecución había finalizado y que en realidad no pasaba nada o no iban a por el.
Algo le llamo la atención. Había una silueta humanoide en el oscuro pasillo. Caminaba como si tuviera problemas para moverse, torpemente, con dificultad.
- ¿Necesita ayuda?, ¿le pasa algo?
La persona seguía andando y ahora parecía emitir un lamento apenas audible, como si le costara respirar.
- ¿Oiga que... -sus palabras se cortaron cuando la luz de una de las luces de emergencia lo ilumino.
El cráneo deformado de forma ovoide y con ausencia total de pelo, una amplia mandíbula adornada con dos filas de afilados dientes y unas garras extremada mente largas por manos.
Su cuerpo era humano, pero extremadamente pálido y estaba vestido como una momia, pero con correas de cuero por todo su cuerpo en lugar de unas vendas. algunas correas le tapaban la nariz y la frente.
Pegó un aullido de terror y corrió escaleras arriba, hasta llegar a la azotea del edificio. Allí se vio sin escapatoria mientras escuchaba a aquel ser acercándose.
Busco alguna salida, pensó en como podía huir, pero no tenia salvación. El ser abrió la puerta y atravesó el umbral, dirigiéndose hacia el.
- Esto es una mal sueño, es una pesadilla. Eso es!!, estoy soñando!
Se pellizco y se abofeteo para despertar, pero no dio resultado. Entonces, desesperado por despertar de aquella horrible pesadilla, se acerco al borde de la azotea y paso al otro lado de la barandilla.
"La mejor manera de despertar de un sueño es cuando sueñas que caes", pensó vacilante.
Pero, y si no era un sueño?, y si estaba despierto y esto estaba pasando realmente?
La criatura casi le tenia, no le quedaba otra escapatoria y desesperado saltó al vacío.
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